Noticias Jesús María pudo confirmar que el hecho efectivamente sucedió, pero se investigó bajo el más estricto de los secretos. En la Justicia ya se habla del “estilo Monti”, en relación al ojo clínico y los movimientos quirúrgicos del Fiscal en casos sumamente complejos.

Este martes por la tarde, el Ministerio Público Fiscal, a través de la Policía de la Provincia y en la voz del propio Ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, confirmó la ejecución de un mega operativo que terminó con 50 allanamientos, 13 detenidos y el secuestro de autos de alta gama, drones ultratecnológicos, inhibidores de alarma y otros elementos utilizados por una banda para concretar golpes millonarios.
Pero la punta del ovillo comenzó a desenredarse a fines de enero de este año, en el corazón de Jesús María.
Un grupo de delincuentes ingresó a una propiedad ubicada en el microcentro de la ciudad, logrando sustraer alrededor de 120 millones de pesos, burlando todas las medidas de seguridad y casi sin dejar rastros.
Si bien desde la Fiscalía de Instrucción de Jesús María aún mantienen un infranqueable muro de silencio, nuestro medio pudo establecer que, hasta el momento, ninguno de los detenidos es oriundo de esta localidad.

De acuerdo a lo que informó el diario La Voz del Interior, la “Banda de los Drones” operaba bajo un esquema muy organizado, que realizaba tareas de inteligencia antes de cada uno de sus golpes.
En Jesús María apuntaron sus miradas hacia un prestamista al que incluso llegaron a seguir con pequeños aparatos de GPS que instalaron en algunos de sus vehículos particulares. De esta manera lograron confeccionar un mapeo puntilloso de sus movimientos.
Cuando cometieron el hecho, fueron directo a lo que iban a buscar y traspasaron sin problemas todas las medidas de seguridad.
Pero el Fiscal Guillermo Monti, con su equipo de sabuesos y apoyado por la Dirección de Investigaciones Operativa (DIO) de la Policía de Córdoba, encontró una pista certera. Así comenzó a desbaratarse una verdadera red delictiva que actuaba en, por lo menos, tres provincias.
Durante los operativos que se realizaron este martes se logró la detención de 13 personas y hay dos órdenes de captura vigentes sobre sujetos que estarían resguardados en algún aguantadero de Córdoba Capital y formarían parte de la organización.
Todo el material secuestrado, que incluiría drones con inhibidores de señal, está siendo analizado por la Policía Científica, que ya logró reconstruir el modus operandi que utilizaban.

Con estos aparatos sobrevolaban las propiedades que señalaban como objetivo y por eso conocían al detalle cada movimiento para actuar de manera efectiva. Siempre cometían los ilícitos con la modalidad de “escruche”, es decir, cuando no había nadie.
“Entran cuando saben que hay muchos billetes, o joyas por gran valor, y van seguros de que en la vivienda no hay nadie. No rompen nada y son como ‘una mosca’, que nadie ve, cuando se encuentran en la etapa de vigilancia. Finalmente se van sin dejar rastros”, señaló una persona vinculada a la investigación al diario La Voz.
Pero los procedimientos son en realidad el primer paso, dado que las ramificaciones llegan a las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.
Los investigadores creen que detuvieron a quien sería el cabecilla de la banda, aunque las actuaciones persisten para determinar si había entregadores o posibles cómplices locales en cada uno de los hechos que perpetraban.
01-07-26


