Candelaria Concioni es la terapista ocupacional que estuvo al frente del entrenamiento de quienes van a trabajar en este emprendimiento de inclusión laboral para personas con discapacidad. “Es algo que vengo soñando desde que voy a la facultad”.

Junto a la Coordinadora del Taller Corazones Unidos, Irene Pozo, la Lic Candelaria Concioni, como terapista ocupacional, fue quien estuvo a cargo del entrenamiento de quienes ahora son los trabajadores de Café al Corazón.
Ella se desempeña en el Copadi y Ángeles De Laudo, la responsable de ese espacio, le contó de esta iniciativa y le ofreció incorporarse, a lo que de inmediato dijo que sí.
“Es un proyecto que me conquistó desde el momento cero”, afirmó a la Radio de Noticias Jesús María.
Contó que tenía el sueño de trabajar en una experiencia de esta magnitud, sobre todo por el desafío que implica y la relevancia social que tiene.
La terapia ocupacional tiene como objetivo la inserción, rehabilitación o permanencia en el ámbito laboral de personas que, por diversos motivos, no pueden cumplir su rol dentro de una organización –institucional o empresarial-.
Fue así que comenzó el entrenamiento de manera grupal, tratando de detectar las habilidades laborales de cada uno de los integrantes de Café al Corazón, con reuniones semanales.
El proceso se extendió durante casi un año y medio y cada uno de los integrantes se mostró muy comprometido con lo que estaban a punto de poner en marcha.
Son personas con diversas discapacidades cognitivas y con un rango de edades desde los 19 a los 56 años, con personalidades distintas e inquietudes particulares, como ocurre con todo lo que es novedoso.
Cada uno de los integrantes de Café al Corazón tuvo que aprender cuestiones básicas del mundo laboral, dado que para muchos es el primer trabajo que tienen la posibilidad de realizar.
Candelaria es una profesional sumamente apasionada, por lo que fue desarrollando un programa de entrenamiento que fue desde lo más básico hasta lo más complejo.
Pero más allá de lo técnico, Café al Corazón pretende ser un espacio donde todos puedan pasar un buen rato, pero también llevarse la impresión de que no existen las diferencias, sino que todos somos parte de la misma comunidad y tenemos algo para aportar.


