“Nunca vi algo como esto”, se sinceró una fuente muy destacada del municipio, que trata de hacer malabares para poder seguir con el ritmo de obras que venían sosteniendo. El Concejo Deliberante extendió los programas de regularización para todas las deudas con vencimiento hasta el 30 de junio de 2026.

En los últimos días el Concejo Deliberante de Sinsacate aprobó una modificación al plan de regularización tributaria.
Los vecinos no están pagando las tasas y, mucho menos, las obras que se cobran a través del tradicional sistema de “contribución por mejoras”.
Estos cambios implican una extensión en las deudas impagas que pueden ingresar a la refinanciación, que incluirá los cedulones vencidos hasta el 30 de junio de 2026, aunque habrá plazo de sumarse hasta el 31 de diciembre de este año.
“La medida responde a la solicitud de numerosos contribuyentes que manifestaron la necesidad de contar con un plazo mayor para regularizar su situación fiscal”, comunicaron desde el municipio.
Este esquema de emergencia, debido a la brutal crisis económica que afecta a los vecinos, incluirá “tasas sobre inmuebles, comercio e industria, automotores, servicio de agua y contribuciones por mejoras”.
Desde el Legislativo se mostraron proclives a seguir acompañando a los vecinos en un momento sumamente difícil para la economía hogareña.
“Nunca vi algo como esto”, expresó una fuente muy destacada del municipio, y aseguró que, en algunos casos, tendrán que aminorar la velocidad que le imprimieron a ciertas obras de infraestructura que estaban en marcha.
De todas maneras, los vecinos vienen mostrando buena voluntad, pero claramente no pueden hacer frente a sus obligaciones tributarias.
Hasta hace dos años, mientras iban culminando una obra, con el pago de los vecinos podían comenzar la siguiente, algo que permitió un avance descomunal en la localidad, que hasta no hace mucho tiempo no tenía ni una sola calle adoquinada o asfaltada.
A esto se suman los programas de mejoras barriales que bajan de Nación durante los gobiernos anteriores a los de Javier Milei.
Como botón de muestra, en barrio Sueño de Las Lomas, hace dos años se realizó una obra de gas natural y, cuando la red tuvo presión, el 95% de los vecinos había pagado las cuotas. En el mismo sector, se culminó una obra de cordón cuneta en el mes de marzo y sólo el 43% abonó.
Lo mismo ocurre en distintos barrios de la localidad, por lo que desde el Ejecutivo están frenando el ritmo de obra hasta que haya un mayor nivel de regularización.
Es una realidad que comienza a preocupar en toda la región.


