En una conmovedora entrevista con el programa Territorio Diversidad, Mimí Luz Arguello Lobo cuestionó fuertemente lo que definió como un “travesticidio social” en relación con la muerte de Luciana Centeno. También apuntó contra el tratamiento que tuvo el caso en algunos medios de comunicación y cuestionó a la sociedad jesusmariense. “Jesús María es una ciudad violenta”, afirmó.

Mimí es oriunda de Jesús María y forma parte del colectivo travesti-trans. Hace años decidió radicarse en otra localidad, luego de atravesar distintas situaciones de violencia vinculadas, según relató, con su identidad de género.
Días atrás regresó a la ciudad para participar de la despedida de Luciana Centeno, cuya muerte volvió a poner en el centro del debate las condiciones de vulnerabilidad y exclusión que atraviesan muchas personas travestis y trans.
Mimí destacó, además, el rol que Luciana tuvo en la construcción de derechos para el colectivo LGTB y, particularmente, para las personas travestis.
Durante su militancia en ATTTA, Luciana recorrió el departamento Colón para trabajar en defensa de la Ley de Identidad de Género, aprobada en 2012. También participó de las gestiones para impulsar el cupo trans en la Municipalidad de Jesús María.
“Estuve el fin de semana pasado en lo que fue la despedida de sus restos, de ahí salí muy conmovida, no sé si alguien, la militancia, las organizaciones, o la vida travesti, te prepara para, en algún momento, ir al velorio de una travesti, creo que es de lo más triste, más movilizante y más impresionante que vi en mi vida”, expresó Mimí, en diálogo con el programa Territorio Diversidad, que conduce Cassandra Sandoval.

Tras la muerte de Luciana, el caso también movilizó a organizaciones del colectivo travesti-trans. Según relató Mimí, ATTTA intervino para conseguir el cajón con el que fueron sepultados sus restos, ante la falta de otros recursos para afrontar los gastos.
“Estamos trabajando en un documento, vamos a pedir una reunión con el Fiscal –Guillermo Monti-, será momento de volver al pueblo y empezar a desenredar este entramado de violencia que empujó a Luciana a la muerte”, sentenció.
“La mataron muchísimas más veces”
Mimí cuestionó especialmente el tratamiento que tuvo el caso en redes sociales y medios de comunicación luego de que se difundieran imágenes de Luciana que alcanzaron una amplia repercusión pública.
Aseguró que esa exposición y los comentarios que generó profundizaron la violencia que, según su mirada, ya había atravesado Luciana durante su vida.
“Los medios se encargaron de matarla mil veces, los mismos medios que después nos escribían a todas para que demos notas sobre cuál fue la vida de Luciana, su labor, su legado”, aseveró con dureza Mimí.
Y añadió: “El odio que repartieron con esas imágenes, que después la pongan en un altar, nos dejó de cara, jamás había pasado por tanta hipocresía, tres periodistas de tres medios nefastos, para que después empiecen a decir qué nos pasa como sociedad, qué pasó con Luciana, hacer un mea culpa y saber quién era, pensarnos como sociedad cuando la muerta ya está muerta, me resulta tarde, súper tarde y me enoja muchísimo”.
“Las organizaciones no son el Estado”
Luego de la muerte de Luciana, también se registraron cuestionamientos en redes sociales hacia las organizaciones que se expresaron y trabajaron ante lo ocurrido.
Frente a esas críticas, Mimí planteó que las organizaciones sociales no pueden asumir responsabilidades que corresponden al Estado.
“La falla es estructural, las organizaciones no son el Estado, no son la salud pública, no resuelven problemas de consumo, salud mental, pobreza estructural y exclusión”, sostuvo.
Y agregó: “Lo que pasó con Luciana fue una exclusión completa; correrla y empujarla a la muerte. Dejarla sin casa, vulnerar sus derechos como ser humano, hasta que sus problemas de consumo se hicieron parte de ella y no algo circunstancial, creo que es la historia de muchas. Tenía 40 años, ¿cómo podemos pensar que sólo una organización podría resolver la vida de una persona?”.
Finalmente, Mimí sostuvo que la sociedad jesusmariense todavía tiene dificultades para incluir a las personas travestis dentro de su entramado social y remarcó que, a su entender, la problemática se profundiza en localidades más pequeñas y alejadas.
“Jesús María es una ciudad violenta, que se organiza entera para excluirte, desaparecerte o matarte”, expresó tajante.
Las organizaciones trabajan actualmente en la elaboración de un documento que, según anticiparon, será difundido en los próximos días. Además, analizan la realización de una marcha para reclamar justicia por Luciana.


