Con una conducción integrada por socios y jugadores de tenis, el club de Jesús María logró en un año sanear su situación institucional, mejorar sus instalaciones y proyectar un futuro deportivo y social a largo plazo.
AUDIO: Diego Baldacchini y Pilar Carreño – integrantes de la Comisión del Club Huracán
La nueva comisión directiva del Club Social Huracán de Jesús María está conformada por un grupo de jugadores aficionados al tenis que decidió asumir la conducción de la institución en un momento crítico de su historia. Encabezada por su presidenta, Erica Ferrero, la actual gestión tomó el desafío de ponerse al frente del club cuando su continuidad como entidad social se veía amenazada por un proceso de privatización.
“Nos impulsa el amor por el deporte y la defensa de los valores y la identidad del club”, expresaron desde la comisión, que desde hace un año lleva adelante una tarea que ellos mismos definen como de “salvataje”.
Diego Baldacchini, integrante de la comisión, reconoció que el camino no fue sencillo, pero destacó los logros alcanzados en apenas doce meses de gestión. “Fue un año clave para devolverle identidad al club”, señaló, al tiempo que enumeró una serie de mejoras concretadas tanto en lo institucional como en lo edilicio.
Entre los principales avances se destacan la actualización y rediseño del escudo del club, la regularización de cuestiones reglamentarias y una importante obra de electricidad en toda la institución. Además, se realizó un fuerte trabajo de mejora en las instalaciones deportivas: se cambiaron las luces de las canchas por iluminación alemana, se inició el recambio de tejidos perimetrales, se adquirieron lonas para mejorar la visibilidad y el fondo de las canchas, y se avanzó en el ordenamiento general del predio.
El empresario Lucas Trettel fue uno de los grandes impulsores de esta iniciativa, aportando apoyo clave para poner al club en condiciones y facilitar el trabajo de la nueva comisión.
De cara al próximo año, la dirigencia proyecta obras de mayor envergadura, como el levantamiento y reacondicionamiento de las canchas, la compra de polvo especial para su mejora y la continuidad de un plan de inversión sostenido. “El mayor logro fue haber saneado el club. Hoy volvemos a tener un club social: el club vuelve a ser de los socios, algo que estuvo en riesgo”, remarcó Baldacchini.
En el plano deportivo, la comisión ya trabaja en nuevos proyectos: la creación de una academia deportiva, una escuelita de competencia para menores, con un proceso de formación y selección para quienes deseen competir, y la organización de torneos interclubes que eleven el nivel de juego y la participación.
También está en carpeta la puesta en marcha de un buffet, pensado como un espacio de encuentro social. “Queremos generar un lugar amigable, que invite a que la gente vuelva al club, a compartir y a jugar al tenis”, señalaron.
El desafío, aseguran, es fortalecer el aspecto deportivo y competitivo sin perder el espíritu social, y construir un proyecto que trascienda a la actual conducción. “Empezamos a pensar en el club de los próximos treinta años”, afirmaron.
Este fin de semana, el club será escenario de torneos y actividades competitivas para disfrutar en familia, en homenaje al profesor Ártico, en una muestra del nuevo impulso que vive la institución.
Con una comisión integrada por un grupo humano comprometido y unido, el Club Social Huracán vuelve a ponerse de pie y a proyectarse como un espacio de encuentro, deporte y pertenencia para toda la comunidad.



