Hace una década, fue la directora que alzó la voz y planteó la necesidad de modificar el Estatuto de la organización. Tuvo que soportar duros cuestionamientos, pero nunca dejó de insistir. Su querido IPEM 294 ahora forma parte de la gran fiesta solidaria que logró trascender el egoísmo de otros tiempos.

Juan López va a quedar en la historia como el presidente que hizo posible que más escuelas comiencen a integrarse a la organización del Festival de Doma y Folklore.
Hace tres años comenzó un proceso que es imparable y demuestra que la solidaridad le terminó ganando al egoísmo.
Pero una década atrás, cuando nadie se animaba a cuestionar lo que se había hecho de la misma manera durante casi cincuenta años podía cambiar, Mónica Reyes, que era directora del IPEM 294, alzó la voz.
Pidió que su escuela y todas las que estaban excluidas pudieran ingresar y ser parte de un evento que nació desde la necesidad de brindarles un futuro mejor a los niños de Jesús María, Colonia Caroya y toda la región.
Pero se topó con la negativa de directoras y presidentes de cooperadoras, que se negaron a abrir el juego y pensaron más en el dinero que en el espíritu del Festival.
Sin embargo, aquella semilla que sembró Reyes fue germinando y terminó por hacer evolucionar a todos.
Hace pocos días se anunció la incorporación del IPEM 294 y la ahora directora jubilada, manifestó su alegría. “Es una escuela que realmente lo necesita, no tiene fondos para hacer ninguna mejora”, afirmó.
Y añadió: “Tantos años de lucha se me vinieron a la mente, de tratar de que las escuelas no asociadas pertenecieran al Festival”.
En aquel momento, gracias a su iniciativa, que fue respaldada por otras directoras de los centros educativos excluidos, se logró armar un evento alternativo que les permitió recaudar fondos hasta que, finalmente, se consiguió la mayoría necesaria para modificar el Estatuto de la organización.
Reyes recordó que en un principio se impuso el egoísmo, pero afortunadamente eso cambió de una vez y para siempre.
El Maestro Roya y un puñado de corajudos, los creadores del Festival de Doma y Folklore
“Solamente las que no hemos pertenecido sabemos lo que nos ha costado. Dejar de lado el egoísmo para poder compartir”, replicó.
Al mismo tiempo, felicitó a López, por ser el artífice de este cambio histórico y agradeció a todos los que la apoyaron.
Reyes ya está gozando de su jubilación, pero sigue sintiendo al IPEM 294 como una parte muy significativa de su vida.
Antecedentes
En 1994 hubo un primer intento de abrir la organización a más escuelas, pero en ese momento sólo la Escuela Gendarmería Nacional votó por el “sí” y el tema no prosperó.
El profesor Rodolfo Visintín, que también fue presidente del Festival, jugó un papel muy importante en el trabajo que se hizo para lograr la modificación del Estatuto.
Cuentan, quienes estuvieron en una de esas reuniones, que no sólo brindó un discurso histórico, sino que asestó un certero golpe de efecto al culminar su alocución levantando su mano derecha para señalar una vieja foto en blanco en la que están los primeros presidentes de la Comisión: “Qué creen que hubiesen hecho ellos”, lanzó como una arenga que caló profundo en todos los que lo escuchaban respetuosamente.
También es preciso mencionar a Mercedes Salort, quien fue directora del IPEM 349 Giovanni Bosco, que fue la primera en presentar todos los documentos necesarios para poder solicitar oficialmente la incorporación de su colegio a la organización.
Personas que dieron sus batallas y siempre pensaron en los niños, que son el alma del Festival solidario más grande de Latinoamérica.
07-04-26


