Así lo aseguró el meteorólogo Rafael Di Marco, luego de analizar toda la información que dejó el paso del evento climático. Hubo ráfagas que superaron los 113 kilómetros por hora.

Este miércoles 1 de abril quedará marcado en la memoria de todos por la gran tormenta que afectó toda la región.
El meteorólogo Rafael Di Marco aseguró que se trató de la tormenta eléctrica más severa en los últimos diez años.
Las precipitaciones marcaron 70 milímetros y ráfagas de viento que superaron los 113 kilómetros por hora, de acuerdo a la medición que hizo la estación meteorológica ubicada en el Anfiteatro José Hernández.
A esto se sumó la fuerte carga eléctrica del fenómeno, que terminó con la caída de rayos en distintos sectores de nuestra zona.
Si bien el milimetraje no fue tan amplio, se dio en un periodo muy corto de tiempo, causando anegamiento de distintas arterias y el colapso de los canales de desagüe. A esto se sumó la caída de árboles y voladuras de techos debido al embate del fuerte viento.
Las instituciones locales activaron un operativo para tratar de asistir a quienes sufrieron daños en sus propiedades y despejar las vías que se vieron obstaculizadas por ramas y árboles de gran tamaño.
La Cooperativa también tuvo que implementar un esquema de emergencia para restituir el servicio eléctrico en la zona afectada.


