El fenómeno Lucas Sugo y la fuerza del Chaco Salteño dejaron más de 16 mil personas

Más de 16 mil personas colmaron el Anfiteatro José Hernández en una noche vibrante que tuvo a Lucas Sugo como uno de los grandes protagonistas, la potencia folklórica del norte argentino y un cierre cuartetero a puro baile, consolidando al domingo como una de las jornadas más intensas del Festival.

El fenómeno Lucas Sugo y la fuerza del Chaco Salteño marcaron el ritmo de la noche dominguera

La jornada del domingo 11 de enero se vivió con una intensidad arrolladora, consolidándose como una de las noches más exitosas de la edición con un marco imponente de más de 16.000 espectadores. La grilla combinó a la perfección la identidad del monte, el carisma charrúa y el cierre bailable cordobés, logrando una conexión total con el público de principio a fin.

La apertura oficial estuvo a cargo del ballet Coraje de Tradiciones, que con su despliegue coreográfico puso marco a la arenga de Nahuel Pellejero. Los primeros acordes llegaron con Campedrinos, quienes encendieron el clima festivo con su energía habitual.
Poco después, se produjo una de las grandes apariciones de la noche: el uruguayo Lucas Sugo se adueñó del escenario. Con su estilo inconfundible y una presencia escénica arrolladora, brindó un show cargado de éxitos que fueron coreados por todo el estadio, reafirmando su gran conexión con el público local y marcando uno de los picos de fervor de la velada. Tras él, Piko Frank mantuvo la alegría en lo alto, preparando el terreno para la madrugada.

Pasada la medianoche, Lázaro Caballero desplegó un show de 90 minutos de pura identidad. El formoseño hizo gala de su repertorio “heridor”, destacándose momentos de gran ovación con temas como “Argentino y formoseño”, “Si desato mi patero” y “Lindo adorno pa mi apero”. El cierre, con una selección de chacareras y su clásica “Chaqueñada”, reafirmó por qué es uno de los máximos exponentes del folclore actual.

La posta la tomó Christian Herrera con una presentación contundente y cargada de emoción. El salteño recorrió éxitos como “Tu poeta”, “Le va a doler” y “Morena esperanza”. Como es habitual en sus shows, Herrera abrió el escenario a pequeños artistas invitados, presentándolos como las grandes promesas del folclore, un gesto muy valorado por el público. La fiesta siguió con su “Sesión de Chacareras” y un final bien arriba con “Yo no te merezco” y “Te he prometido”.

Para coronar la jornada, Magui Olave subió al escenario pasada la cuatro de la mañana. “La voz femenina del cuarteto” brindó un show dinámico donde repasó hits como “Culpable”, “La de la mala suerte” y un potente bloque dedicado a La Mona Jiménez con el “Guapachoso”. Su presentación fue el broche de oro ideal para una multitud que acompañó con baile y alegría hasta el final de la programación.


Este domingo, el público del país disfrutó de uno de los espectáculos más cautivantes del campo en el Anfiteatro José Hernández.

Tropillas:
Se hizo el entrevero de tropillas entabladas, con 40 tropilleros que llegaron desde diferentes provincias. Es la primera vez que se presenta esa cantidad (el año anterior fueron 32).
Picazos, overos, tobianos, bayos, lobunos, oscuros, alazanes y moros son los pelajes de las tropillas que ya dieron el primer gran espectáculo, que se repetirá este lunes, martes y jueves.
El ganador de la primera noche fue Tadeo Farías (San Bartolomé, Córdoba), con una tropilla de overos negros.
La tropilla entablada es una antigua habilidad criolla, ingeniada por el gaucho ante la necesidad de mantener unida a la caballada.
La entablada es una tropilla históricamente de trabajo: en el medio del campo, sin riendas ni corrales suficientes, los gauchos utilizaban este método para enseñarle a los caballos a seguir a una yegua madrina que lleva el cencerro.
Hoy es un espectáculo que causa gran admiración, especialmente por la visual que permite el Anfiteatro José Hernández.

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