El detenido, de 44 años, vendía cocaína y marihuana bajo la modalidad de delivery. Fue capturado en la vía pública luego de concretar varias transacciones. En los allanamientos secuestraron drogas, dinero en efectivo, vehículos y otros elementos vinculados a la actividad ilícita. Podría enfrentar una pena de entre cuatro y quince años de prisión.
AUDIO: Fiscal Antinarcotráfico. Ronan Sobejano
En la noche de este martes, la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) llevó a cabo allanamientos en dos domicilios de la ciudad de Colonia Caroya, ubicados en calle Don Bosco y calle 68.
Según indicó el fiscal antinarcotráfico Ronan Sobejano, la causa se investiga desde el año pasado, a partir de una denuncia anónima.
El procedimiento se inició con un control en la vía pública, con el objetivo de detener a un sujeto que comercializaba cocaína y marihuana en las ciudades de Colonia Caroya y Jesús María “con las manos en la masa”.
Se trata de “el santiagueño”, un hombre de 44 años, domiciliado en Colonia Caroya, oriundo de Santiago del Estero, quien operaba bajo la modalidad de delivery distribuyendo droga en distintos puntos a bordo de tres vehículos.
El control policial se realizó inmediatamente después de que efectuara varias transacciones con distintas personas. A pesar de que intentó resistirse y darse a la fuga, fue aprehendido, imputado por el delito de Comercialización de Estupefacientes y trasladado a la Unidad de Contención de Aprehendidos (UCA) de la ciudad de Córdoba. El fiscal Sobejano confirmó que en los próximos días será derivado al penal de Bouwer.
Durante el procedimiento, entre sus prendas llevaba 14 envoltorios con aproximadamente 90 dosis de cocaína y 700 mil pesos en efectivo.
Sobejano detalló que el narcotraficante utilizaba uno de los domicilios allanados para pernoctar y otro para almacenar elementos vinculados a la actividad delictiva.
Como resultado total del operativo, también se incautaron 180 dosis de cogollos de marihuana; sustancias utilizadas para “estirar” la cocaína (bolsas de bicarbonato); más de 2 millones y medio de pesos; 900 dólares; 43 cartuchos calibre 22; tres vehículos (una camioneta Amarok, una EcoSport y un Fiat Palio); y teléfonos celulares.
El delito de comercialización de estupefacientes prevé una pena de entre cuatro y quince años de prisión.




