Ángeles Vázquez es puericultora y su función es empoderar a las familias para que tomen las mejores decisiones durante un periodo clave para el recién nacido. Herramientas basadas en la ciencia que ayudan a transitar esa instancia vital.

Aunque la puericultura está muy extendida en la Argentina, no son muchas las mamás que pueden optar por este acompañamiento tan importante.
Ángeles Vázquez se dedica a esta profesión hace algunos años y aseguró que los resultados son realmente excepcionales.
Una de las principales funciones de la “pueri” es asesorar a las familias durante el periodo de lactancia materna, aunque lo ideal es que el trabajo comience antes del parto.
En su caso, utiliza un enfoque interdisciplinario, junto a otros profesionales, como obstetras, pediatras y distintos especialistas, según lo requiera cada uno de los casos. “Nosotras informamos con base científica”, remarcó.
No todas las mamás atraviesan esta instancia de la misma manera, por lo que es fundamental que la puericultora pueda brindar todas las herramientas necesarias para que las familias puedan tomar decisiones en el camino.
Ángeles afirmó que lo central es poder guiar para que cada paso se dé con bases sólidas, siempre pensando en lo mejor para el bebé.
En algunos casos la lactancia se hace complicada por alguna cuestión anatómica, hormonal o de discapacidad y siempre se tratan de encontrar las respuestas necesarias.
“Nosotros empoderamos a la familia, por eso se recomienda que la ‘pueri’ empiece a trabajar con la familia antes de que llegue el bebé”, remarcó.
Durante ese periodo se ofrece información sobre la importancia de la lactancia materna, pero también se abordan los caminos alternativos cuando las circunstancias lo requieren.
Ángeles destacó que amamantar no sólo es lo mejor para el recién nacido, sino que también aporta a la prevención del cáncer de útero, cáncer de mamá, previene la obesidad infantil y aporta todos los anticuerpos que el bebé necesita.
Pero la recomendación siempre es que la lactancia sea el alimento exclusivo, como mínimo, hasta los seis meses de vida, como viene propiciando la Organización Mundial de la salud. También sería ideal que este periodo pueda extenderse, al menos, hasta los dos años.
Lamentablemente, el Ministerio de Salud de la Nación advirtió que, en la Argentina, sólo el 53,2% de los bebés se alimentaron hasta los seis meses a través de la lactancia materna exclusiva. Esto puede traer aparejadas distintas patologías.
Por eso la labor de este tipo de profesionales puede marcar realmente la diferencia.
Para contactar a Ángeles: 3525-639289
06-08-26


