Fernando Guevara es abogado y estuvo vinculado a la función pública, pero durante la pandemia decidió salir de esa vorágine y apostar por algo que lo conecte con la tierra. Así nació Mundo Huertas.

Era 2020 y la Argentina no quedó exenta de aplicar las medidas de confinamiento obligatorio por la pandemia del Covid 19. Fue un momento que tomó por sorpresa a muchos y fue inevitable comenzar a mirarse con mayor profundidad.
Ese fue el caso de Fernando Guevara, un abogado de Jesús María que hasta ese momento se desempeñaba en la gestión pública de la ciudad de Cosquín.
En aquella crisis existencial que muchos sobrellevaron como pudieron, él recordó su niñez en la casa de sus abuelos, José y Pirucha, cuando la huerta familiar era, a veces, el único recurso que tenían para poner un plato de comida en la mesa.
Así comenzó a pensar en crear un espacio propio, con la idea de conectar con la naturaleza y con la tierra.
“Me replanteé qué hacer con mi profesión, mi trabajo, quería hacer algo que estuviera más genuinamente vinculado a la naturaleza, a las cuestiones ambientales, que es lo que me venía movilizando, y hacer una pequeña empresa que hoy es mi fuente de trabajo y de otras personas que trabajan conmigo, es algo muy lindo que espero que siga creciendo”, afirmó.
Así nació la idea que comenzó a tomar forma de emprendimiento hasta llegar a “Mundo Huertas”. Fernando pasó de sembrar en el patio de su casa a investigar sobre la venta de semillas e insumos para la agricultura familiar.
Pero, desde el principio, el proyecto tuvo el objetivo de no transformarse en una semillería, sino en una iniciativa que pueda vender productos, pero también acompañar en el proceso a particulares, instituciones y entes gubernamentales.

Decidió crear una página web, dado que era la única manera de vender en plena pandemia y jamás se imaginó lo que iba a ocurrir. Los pedidos comenzaron a llegar desde distintas partes del país y el proyecto empezó a crecer.
Salir del barullo
Fernando explicó que actualmente la firma comercializa semillas agroecológicas de con marca propia y en los últimos tres años también están desarrollando canales de distribución mayoristas que proveen a distintos viveros.
“Estaba en un momento de quiebre personal, creo que nos ha pasado a muchos en esos años, las mezquindades de la política; sigo creyendo en las mismas cosas de siempre, pero me parece que puedo aportar mucho más desde una pequeña empresa que desde la disputa política clásica, que la veo muy desvencijada, muy mediocre”, puntualizó.


Fernando entendió la importancia de salir de lo que él denomina “el barullo de las redes”, sin demonizar a la tecnología, pero tratando de conectar con el otro y con la tierra.
Aunque sus abuelos ya no están, son el alma de un proyecto que hoy lleva adelante junto a Verónica, su esposa, tal vez rescatando aquella memoria emotiva que lo ayudó a resurgir en medio de un mundo de adversidades.
Del patio de su casa a Tik Tok
Actualmente, Mundo Hertas es uno de los diez emprendimientos argentinos que están participando del certamen Emprende en Tik Tok.
Quedaron seleccionados de entre más de mil proyectos y actualmente están en plena etapa de capacitación por parte de un equipo de especialistas.
Si llegan a la final, podrán competir por un premio de hasta 15 mil dólares para ser utilizado como capital semilla para el emprendimiento.
Fernando se mostró muy contento y agradeció a todas las personas que lo acompañaron desde el principio, dado que todo proceso tiene sus idas y vueltas. No siempre las cosas van bien y es importante ser persistente y no dejarse abatir ante la primera caída.


