Distintas organizaciones participaron de la manifestación que se extendió por las calles céntricas de la ciudad. Exigieron que se investigue lo que ocurrió con Luciana Centeno, fallecida el 29 de agosto. Además, sostuvieron que es necesario dotar de recursos a las políticas públicas destinadas al colectivo de la diversidad.

“Esta marcha no constituye una amenaza para nadie, constituye una expresión democrática de personas que reclaman igualdad, respeto y una vida digna”, expresó sobre el escenario de la Explanada del Ferrocarril Laurato Spicognia, uno de los organizadores de la primera Marcha del Orgullo que se realizó en Jesús María.
Una hora antes había comenzado la concentración en la Plaza Pío León y la columna avanzó por calle Tucumán, luego tomó Julio A Roca y finalmente Córdoba para llegar al corazón mismo de la ciudad.
Con mucho colorido, consignas que se iban replicando en el megáfono y el reclamo de justicia por la muerte de Luciana Centeno, la manifestación marcó un hito histórico para Jesús María.
Luego del recorrido y con una temperatura que estaba rozando los 30 grados, comenzó el acto central, que tuvo lugar en la Explanada, donde se leyeron los documentos que fueron consensuados por todas las agrupaciones.
“A quienes ocupan responsabilidades institucionales, les decimos que esta marcha deja planteadas demandas concretas que requieren respuestas concretas”, continuó Spicognia.
A su vez, reclamó que el Espacio Tehuel, creado en 2023 con el objetivo de asistir al colectivo de la diversidad, no cuenta con un profesional médico especializado.
“Su importancia excede el acceso a tratamientos hormonales y controles médicos, constituye un espacio de acompañamiento, contención y construcción de confianza, fundamental para ejercer el derecho a la salud, la autonomía y una vida digna y segura”, manifestó, ante el aplauso cerrado de la multitud.
Por otra parte, planteó que en Jesús María y en muchos municipios de la región no se está cumpliendo con la Ley 27.636 que establece un cupo del 1% de personas trans en distintos cargos del Estado.
“Se aprobó el 24 de junio de 2021, a más de cuatro años, el Estado Municipal de la región no registra ni una sola persona travesti-trans contratada”, puntualizó.



Fuerte reclamo por Luciana
Alejandra Britos, referente de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina filial Córdoba, remarcó: “Rechazamos cualquier intento de utilizar la pobreza la situación de calle, los consumes problemáticos, los padecimientos de salud mental, o cualquier otra circunstancia de vulnerabilidad para responsabilizarla por las violencias que pudo haber atravesado”.
Y añadió: “La vulnerabilidad no elimina derechos, una persona en situación de vulnerabilidad tiene derecho a recibir asistencia y trato digno por parte de las instituciones de la sociedad”.
A su vez, Mimí Argüello Lobo, otra de las impulsoras de la marcha, afirmó que todos estaban siendo parte de un momento histórico para el colectivo de la diversidad.
La manifestación dejó sentado un antecedente que Jesús María no olvidará tan fácilmente y los organizadores que el año próximo volverán a estar presentes.


