Estaba recluido y al cuidado de su familia, dado el deterioro cognitivo que padecía, con su salud francamente desmejorada. Recordemos que en 2019 dejó la Parroquia de Jesús María y fue trasladado intempestivamente a una pequeña capilla de barrio Alto Alberdi. Luego se conocerían las denuncias de abuso sexual en su contra, lo que le costó ser expulsado de la Iglesia.

A los 74 años, el Padre Julio César Aguirre, que durante 29 años fue el párroco de Jesús María, dejó de existir. Falleció este martes 23 de junio y se encontraba muy desmejorado de salud.
Luego de casi tres décadas al frente de la Parroquia Jesús y María, en 2019 recibió la orden de trasladarse a una pequeña capilla de barrio Alto Alberdi en la ciudad de Córdoba.
“Recen por mí”, fue lo que dijo horas antes de dejar su cargo y semanas después se conocería la denuncia que realizó una feligresa, que lo acusó de abuso sexual ante el Arzobispado de Córdoba.
Así llegaría la determinación de expulsarlo de la Iglesia y quitarle el estado clerical, algo que el propio Aguirre apeló formalmente ante el Vaticano, que confirmó su dimisión de manera definitiva a mediados de 2021.

A partir de allí, la denuncia fue presentada por la víctima ante los Tribunales de Jesús María y comenzó un proceso judicial formal, aunque los hechos habrían acontecido a mitad de los años ’90, cuando la mujer tenía sólo 12 años.
La acusación de la Fiscalía que comanda el Dr Guillermo Monti fue durísima: “Abuso sexual y corrupción de menores”.
Pero el tiempo pasó y en 2024 la causa fue archivada debido al deterioro cognitivo que presentaba Aguirre, de acuerdo a los peritajes realizados en el marco del proceso legal.
Esto hizo que nunca fuese juzgado por los presuntos delitos que cometió.
A través de WhatsApp, trascendió un mensaje que comenzó a circular entre los fieles invitando a elevar una plegaria por el descanso de su alma.
24-06-26


