A los 93 años pasó a la eternidad quien se autodefinía como un “contactado”, y aseguraba haber recibido varios mensajes de Jesucristo. Hacía curaciones a quien lo necesitara, dejando un enorme legado para la ufología, ya que fue una persona muy reconocida en el ambiente.

Don Emir Castagna falleció a los 93 años, pero no pasó por la vida sin pena ni gloria, sino que siguió siempre sus pasiones.
Desde muy joven comenzó a tener contactos con extraterrestres, avistamientos y tiene miles de fotos y horas de filmación que registran estos momentos únicos.
Se autodefinía como un “contactado” y, realmente era dueño de una energía muy especial. Cualquier persona que haya tenido la oportunidad compartir un momento con Emir, seguramente lo pudo percibir.
Su gran pasión fue investigar sobre la actividad extraterrestre, que fue entremezclándose con lo divino y comenzó a calar muy fuerte en él.
En distintas entrevistas que le realizaron durante los últimos años, contaba sobre sus contactos con Jesucristo y los mensajes que le había enviado, impulsándolo a predicar su palabra y su obra.
Pero, además, como una especie de canal de energías, Emir era capaz de llevar adelante curaciones de distinto tipo. Siempre se ofrecía a dar una mano de manera desinteresada a quienes atravesaban por momentos difíciles.
De esta forma ofrecía apoyo emocional y espiritual a quien lo necesitara.
Hace algunos años, en el programa La Mesa Chica por CanalCoop, contó sobre los mensajes de Jesús y se refirió a la muerte como algo a lo que no le tenía miedo, definiéndola como una manera de trascender.
“Él (Jesús) sabe que yo estoy atrapado en el tiempo y espacio, la edad, los años, sabe que para trascender tengo que ocupar una determinada cantidad de días, horas, y para él no significa nada esperarme 100 años, porque está en el ‘no tiempo’, me espera a que yo evolucione, así que cuando sienta que ya está bien…”, expresó.
Y añadió: “Siento que lo que estoy haciendo es ultimando, yo no tengo ningún miedo (a la muerte)”.
Emir aseguró entonces que a Jesús no le place que la gente sufra, y tal vez por eso le dio el don de la sanación.
Se fue una verdadera personalidad de la ciudad d Jesús María y, este humilde cronista, lo recordará siempre con mucho afecto porque estuvo en los momentos más difíciles y oscuros que uno puede atravesar.
Gracias querido Emir.
Por Nicolás Luque
30-01-2026


