El joven de 15 años, con autismo y discapacidad visual, enfrenta obstáculos para su educación inclusiva ante la falta de respuestas de la mutual. Su familia solicita la solidaridad de la comunidad.
Fabricio es un adolescente de 15 años con autismo que recientemente comenzó cuarto año en la Escuela Secundaria Ipem 272, Sarmiento.
A fines de la pandemia, en el año 2022, atravesó una grave conjuntivitis que le provocó lesiones en las córneas y en la retina, generando un daño irreversible en el nervio óptico. Desde hace tres años, es una persona no vidente.
Su madre, Sonia López, explicó que desde hace más de un año vienen solicitando a la mutual que les ceda una máquina Braille, una herramienta fundamental para que Fabricio pueda estudiar en igualdad de condiciones.
Sin embargo, hasta el momento no han recibido respuestas favorables.
“La máquina es trascendental para su educación y su participación en clase. Sin ella, Fabricio solo puede asistir y escuchar a sus docentes y compañeros, pero no tomar apuntes ni realizar actividades de manera autónoma”, señaló Sonia.
El costo del dispositivo asciende a 1.800.000 pesos, una suma imposible de afrontar para la familia sin ayuda externa.
Por este motivo, apelan a la solidaridad de los vecinos y de la comunidad en general para reunir los fondos necesarios.
Contar con esta máquina Braille le permitirá a Fabricio estudiar, integrarse plenamente a las actividades escolares y comenzar el próximo ciclo lectivo con mayores oportunidades de aprendizaje e inclusión.
ALIAS PARA COLABORAR:
FABRI.BAILER2026
Cuenta a nombre de Sonia. E. López
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